Pasajero silente

Solo tú lo ves, solo tú lo escuchas

Creo que nació conmigo,
pero no sé cuándo
empezó a habitar mi piel,
a hablar con mi voz,
a razonar por mí,
a decidir por mí,
a vivir por mí.

23
02
1988

Durante años, su silencio
cubrió todo mi pensamiento:
un silencio espeso, cargado de dudas,
culpas, mentiras y resentimiento.
Su susurro imperceptible se convirtió
en el abono perfecto para mis miedos.

El enemigo está en tu cabeza

No creas todo lo que piensas

El enemigo está en tu cabeza

No creas todo lo que piensas

A veces sales a jugar,
bajo mi mirada cansada.

Piensas que ya no te veo,
pero esa ventaja
ya la perdiste hace tiempo.

Ahora,
sí eres tan solo un pasajero,
sal a jugar
que yo te dejo…

Diviértete,
que es solo un juego,
mi juego.

Agradecimientos

Quiero agradecer muy especialmente a Marbella Lanza: más que mi cuñada, mi cómplice en todos mis proyectos, la que nunca dice que no a mis locuras. ¡Gracias, Marbe!

También gracias a mi Oscar Ribas Torres, por ayudarme en la producción de esta pieza. Pero más importante aún, por amarme y apoyarme en todo momento.

Gracias a mi amiga Anna Lisa, una artista maravillosa, cuya recomendación me llevó a conocer a Rafael Santandreu y a comprender a ese pasajero llamado ansiedad.